Bienvenidas al Museo Ambulante de las Culturas, edición en la nube. Con acceso a las diferentes colecciones a través de salas de exposiciones virtuales permanentes.
Un proyecto de sensibilización intercultural, de la asociación cultural Sovint. Que promueve la necesidad de conocer “al otro”, al diferente. Para descubrir, y construir, los puentes de entendimiento cultural que nos unen y vinculan.
Aprender desde la experiencia sensorial y emocional. Por medio de las más de mil piezas originales, procedentes de todos los rincones del planeta, que habitan el museo. Articuladas en diferentes exposiciones, donde el objeto es la excusa para hablar de personas, para despertar la curiosidad por conocer más….
El Museo de las Culturas (virtual y ambulante) es un proyecto troncal de la asociación Cultural Sovint en el ámbito de la interculturalidad, la sensibilización y la educación en valores.
Consideramos que los objetos son contenedores de memoria y que acceder a la información que contienen nos posibilita el comprender al “otro”.
Como museo pretende desarrollar las tres funciones específicas que caracterizan a estas entidades.
En primer lugar preservar y proteger el patrimonio, tanto físico (las colecciones) como intangible (los procesos, tradiciones e ideas vinculadas).
En segundo lugar difundir este patrimonio mediante la web, las exposiciones y talleres, poniendo en valor los vínculos entre culturas.
Por último la investigación, más allá de una mirada superficial, de los elementos que conforman el patrimonio “tradicional” del ser humano.
El rasgo diferencial de nuestro museo, respecto de otros con fines similares, es la ausencia de una sede física permanente donde desarrollar sus actividades.
El museo se muestra plenamente en la red.
Estructurado en salas y colecciones, se pueden recorrer las diferentes referencias con imágenes, textos e información complementaria de cada una de las piezas y los contextos culturales en los que se insertan.
Esto permite una accesibilidad “universal” y articular un discurso interactivo y enriquecedor.
Ninguna representación virtual puede sustituir el goce y la emoción del objeto real, por eso las diferentes salas del museo cobran vida (de forma temporal) en espacios sociales, escolares, expositivos.
El desplazamiento de las diferentes colecciones y exposiciones nos permite configurar un “museo disperso” que logra multiplicar su capacidad de
comunicar ideas y contenidos.
La palabra matriz es “accesibilidad”.
Accesibilidad virtual, a través de la red.
Accesibilidad geográfica, es el Museo quien se desplaza a buscar los públicos.
Accesibilidad física, en un museo sin cristales donde las piezas se pueden tocar para conocer desde la emoción del objeto original.
Accesibilidad funcional, adaptando los contenidos a las diferentes capacidades físicas e intelectuales de los visitantes.
